Los análisis de resumen sobre los ejercicios bursátiles de los principales analistas que han ido desarrollando durante principios de 2009 y analizan toda la situación global del pasado año 2008 en España no dejan lugar a dudas; es un mal momento para asumir riesgos en las inversiones, y lo mejor es apostar por valores blindados y seguros, que sepamos de forma fija no nos van a fallar. Ha sido sin lugar a dudas el peor año de la historia española de la renta variable.
En total, los análisis globales que han realizado los expertos sobre los que fueron valores recomendados para todo el ejercicio bursátil del año 2008 han reflejado unas pérdidas que rondan e incluso en muchos casos superan los cuarenta puntos porcentuales, algo más que el descenso marcado incluso por el mercado de selectivos español. La diferencia sin embargo resulta ser más baja que si la comparamos con los pésimos ejercicios de otras bolsas europeas y asiáticas.
Apenas la mitad de las empresas que fueron recomendadas en el pasado ejercicio han logrado salir airosas pese a la crisis mundial económica, y han sido muy pocas las que después de todo el vendaval de inestabilidad y rumores lograron salvar los muebles a última hora del 2008.
Los expertos declaran durante estos dÃas que ha sido un año de inmensas complicaciones a la hora de realizar cálculos estratégicos a plazo medio, debido a las continuas inestabilidades en las cotizaciones de los productos como el petróleo, y a las negativas noticias que prácticamente dÃa a dÃa se iban sucediendo en todos los canales televisivos de Europa y los Estados Unidos sobre la situación de las entidades financieras a causa de las famosas hipotecas basura y créditos rápidos.
La situación no deja lugar alguno para duda en el primer ejercicio del 2009. Muy pocos son los expertos que recomiendan jugarse el dinero de los inversores durante el primer trimestre de este año, debido sobre todo a la necesidad de ver cómo evoluciona la confianza de los inversores mayoritarios y de los consumidores, y de seguir a la espera de ver si las entidades financieras se deciden por otorgar de nuevo liquidez.

















































