El Gobierno del Reino Unido anunció cómo llevará a cabo un nuevo plan con el objetivo de inyectar más liquidez en la banca, ya que la situación de las economÃas domésticas y empresariales no ha logrado volver a la normalidad pese a los últimos esfuerzos realizados.
Con este nuevo plan, el gobierno británico pretende devolver la confianza a los inversores, intentando que los bancos puedan disponer aún de mayor liquidez, y además puedan asà volver a prestar dinero a las familias y sobre todo a las pequeñas y medianas empresas, que todavÃa siguen en los mismos apuros a las que la crisis económica mundial las empujaron a mediados del pasado año 2008.
El plan será aplicado por el Tesoro y en principio podrá destinar una cifra aproximada de 120.000 millones de euros a través de dos vÃas. Asà el Gobierno pretende suministrar liquidez a las entidades financieras que durante el pasado año ya fueron intervenidas, como el Royal Bank of Scotland o Lloyds, y además, pretende incrementar el volumen de depósitos ofrecidos a los clientes, pues de esa forma aumentarÃan las inversiones y con ello la confianza de todos los posibles clientes y consumidores.
La segunda parte del plan pretende además que el Tesoro cubra algunas de las posibles pérdidas que puedan aparecer en los servicios contratados por la banca, sobre todo en los activos tóxicos. El Gobierno pretende asà volver a reactivar el mercado con plena confianza de entidades financieras y de los inversores, ya que todavÃa hoy se palpa una desconfianza casi plena en la bolsa británica a diario prácticamente.
En esta ocasión el mejor de todos los beneficiados serÃa Barclays, que durante los últimos meses y sobre todo desde el comienzo del 2009 observa con impotencia cómo sus acciones se desmoronan, sin poder evitarlo. El banco incluso llegó a publicar en prensa que sus beneficios habÃan sido mayores de los calculados, con el objetivo de mantener y aumentar la confianza de los accionistas, pero parece que no ha dado resultado la intención. Barclays ya buscó, a lo largo del pasado año, inyectar liquidez a partir de inversiones árabes, que en la actualidad poseen aproximadamente el 30 por ciento de la entidad.

















































