El dÃa 19 de enero los principales analistas del panorama financiero auguraban a España un descenso notable en la calidad de los servicios crediticios, y con ello el paÃs bajaba en el ránking de posibles mercados de calidad. El mismo dÃa por la tarde el ministro de EconomÃa y Hacienda declaraba ante los medios que no habÃa que darle importancia a esos datos.
Los analistas han considerado las declaraciones del vicepresidente segundo y ministro de EconomÃa y Hacienda Pedro Solbes como airadas y muy desafortunadas, cuando a través de una rueda de prensa ante los medios españoles declaró que no habÃa que darle demasiada importancia a la clasificación que los principales analistas habÃan dado para la situación crediticia durante todo el año 2009. Sin embargo la nueva posición supone a todas luces, según los analistas, una rebaja considerable en la calidad de los mercados que se pueden contratar en España, y con ello todos los expertos esperan que los inversores vuelvan a perder la paciencia y con ello la confianza una vez más en el mercado español, algo que podrÃa significar un descenso aún mayor en la bolsa con el IBEX 35 sin encontrar el camino de salida hacia los beneficios y con un descenso considerable en la contratación de servicios financieros como depósitos, potenciando de esa manera una vez más la compra de deuda pública por parte de los inversores, que podrÃan no confiar en otras vÃas.
La situación es, según los expertos, mucho más grave de lo que desde el gobierno se insiste en decir a diario. El propio comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea, Almunia, del mismo partido que el gobernante en España, ha declarado recientemente que el gobierno español está aplicando un optimismo desmedido que desde luego no refleja de ninguna manera la realidad en la que se ha sumergido el paÃs, que en estos momentos y según los últimos datos presentados por la UE se encuentra en la situación más delicada de entre todos los paÃses miembros, con una tasa de paro que podrÃa duplicar la media de Europa para el año 2010 y con un déficit público que podrÃa incluso llegar a seis puntos porcentuales para finales del 2009.
















































