El secretario de Estado de Economía español, David Vegara, convocó para el día de hoy una rueda de prensa para explicar los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) recogidos en el mes de diciembre.
Según los datos, el IPC sufrió un descenso de medio punto porcentual en el mes de diciembre, con lo que a lo largo de todo el año 2008 quedó en 1,4 por ciento, logrando así España conseguir una subida de precios menor a la media de los países de la Zona Euro, ya que el IPC en Europa quedó en una media del 1,6 por ciento.
El secretario de Estado de Economía declaró que la tendencia que el gobierno estima es a que los precios continúen bajando, sin embargo descartó por completo que España sufra durante el año 2009 de deflación, o lo que es lo mismo, caída generalizada de los precios.
Según el gobierno, si la tendencia actual de cotización del petróleo a la baja se sigue manteniendo a lo largo del año, en principio el IPC no debería de subir, y tampoco llegar a las alarmantes cifras del verano del pasado 2008.
En este sentido, Vegara declaró que la bajada de los precios ha ido siempre a la par que el precio del petróleo, por lo tanto el resto de productos como la vivienda, el calzado o el vestido, no tienen tanta importancia a la hora de calcular el porvenir de los precios, ya que dependen de la cotización del barril de petróleo.
El IPC ha quedado finalmente en 2008 con la cifra más baja de los últimos diez años.
Sobre la repercusión que estos datos del IPC pueden tener a la hora de negociar los nuevos convenios y establecer nuevos salarios, Vegara declaró que el gobierno no interviene en los debates de este tipo, ni cuando el IPC está alto o está bajo, pero en cualquier caso, afirmó, es una buena ocasión para recuperar la competitividad perdida y para mantener el poder adquisitivo.
El secretario fue preguntado sobre las nuevas previsiones que el gobierno tiene sobre economía, sin embargo no quiso responder a las preguntas, únicamente declaró que la economía seguirá al mismo ritmo que en 2008, ya que la crisis durará todavía un tiempo.
















































