
El Royal Bank of Scotland presentó en enero de 2009 un récord nuevo, esta vez se trataba de las mayores pérdidas, que fueron acompañadas esta vez con una fortÃsima caÃda de sus acciones en bolsa, el mayor castigo al que le han sometido los inversores en muchos años.
El Royal Bank of Scotland auguró y reconoció unas pérdidas monumentales a tenor de su capacidad y mercado operativo, que superaron incluso los 30.000 millones de euros, a los que además debió de sumar otras pérdidas por sus inversiones fallidas debido a la devaluación algunas compras de la entidad financiera. Todas esas pérdidas han llevado a los inversores durante principios del año 2009 a castigar al banco con las mayores pérdidas en acciones hasta el momento, que en total suman más de 70 puntos porcentuales.
En cualquier caso la entidad ya ha anunciado que obtendrá algo de liquidez a partir de los fondos de ayuda que el gobierno británico tomó la decisión a mediados de enero de volver a conceder a las entidades financieras.
Pero las pesadillas del Royal Bank no han acabado todavÃa y todo apunta a que pueden ir para largo. Las tensiones ya surgieron al plantear la posibilidad de una no asistencia de los accionistas a la ampliación de la entidad financiera, y además de ello, los expertos le auguran uno de los peores futuros posibles debido a que prácticamente ningún inversor tiene confianza a estas alturas en el banco.
















































