Barclays, el gigante bancario británico, dijo el martes que recortarÃa 2.100 puestos de trabajo en su banca de inversión y gestión patrimonial de unidades, un claro signo de que la crisis financiera mundial continúa en ascenso.
Los recortes representan el siete por ciento de la plantilla que se dedica a las inversiones, los mismos que hasta hace apenas un año representaban a uno de los mayores sectores de beneficios del banco, ahora se han convertido en un lastre, y por eso el banco desea paralizar la actividad y dejarla por tiempo indefinido en punto muerto.
Estos anuncios de recorte de plantilla vienen poco después del desembolso de más de 1.300 millones de euros para la adquisición de Lehman Brothers, se trata de una compra en la que Braclays confÃa plenamente para que el banco vuelva a estar entre los más importantes a nivel mundial.
Barclays Capital, el banco de inversión, absorberá la mayor parte de las pérdidas de puestos de trabajo, 1.300 en total, mientras que en la unidad de gestión de inversiones se perderán 500 puestos de Barclays Global Investors y 300 más.
Los recortes de plantilla ya se han convertido en algo cotidiano en el sector bancario a ambos lados del Atlántico. Cuando los bancos de mayor nivel, como Goldman Sachs, Morgan Stanley o Bank of America tomaron el camino de caÃda debido a sus divisiones en la banca de inversión. Ante el actual panorama sombrÃo a nivel mundial, los analistas esperan que la tendencia continúe.
En el otoño del 2008, Barclays debió absorber a unos 10.000 empleados en los Estados Unidos debido a la adquisición de Lehman Brothers. Poco después de la compra, 3.000 empleados fueron despedidos, y ahora se anuncian nuevos recortes.
1.300 de los despedidos corresponden a una de las secciones más castigadas por la desaceleración del mercado - renta fija y áreas relacionadas con la estructuración y bursatilización de productos de inversión.
Mientras que el anuncio de estos recortes eran de esperar y no han sorprendido a nadie, también se pone de relieve durante estos dÃas el desafÃo al que se enfrentan algunos de los más importantes administradores de bancos que intentan expandirse a través de la compra de otros que ya están en quiebra o que se encuentran en una situación delicada y próximos a estarlo. Muchos de ellos incluso están al borde de perder su trabajo debido a que los bancos son cada vez más conservadores y tienen más aversión al riesgo.

















































